Cuando Jackie Richardson
se separó de su esposo, no estaba segura del futuro
suyo y de su hija. Había tenido muchos puestos administrativos
durante varios años, pero no pagaban bien. Jackie
no quería trabajar en ese campo de nuevo.
Un día, vio un volante para clases de asesoría
profesional. Decidió ir y ver qué le aconsejaban.
Las clases le ayudaron a Jackie a descubrir su pasión
por la ciencia. Decidió estudiar para técnico
electricista en la universidad técnica cerca de su
casa.
Al principio, le costaron trabajo las clases de matemáticas
a Jackie. Se le hacían difíciles las ecuaciones
matemáticas. “No tenía ni una idea,”
comentó Jackie. “Me seguía preguntando
‘¿Qué estoy haciendo aquí?’
No sabía nada de la electrónica o de las matemáticas
así es que no estaba segura de que tomé la
decisión adecuada.”
Con la ayuda de su maestro y el ánimo que le daba
su hija, Jackie lo logró. Estudió cada noche
y mejoró su conocimiento de matemáticas y
ecuaciones. Ahora trabaja como técnico electricista.
La compañía de Jackie fabrica equipo de comunicación.
Le ayuda a ingenieros en su compañía a diseñar
el equipo. También ayuda con el proceso de producción.
Cuando tienen problemas en la línea de producción,
Jackie hace estudios y experimentos para resolverlos.
“La tecnología cambia rápidamente,”
explicó Jackie. “Cambia cada minuto, aún
ahora que estamos hablando. Sé que siempre aprenderé
algo nuevo en el campo tecnológico. Esa es la parte
más emocionante de mi empleo. También sé
que me necesitan, así es que estoy segura de que
tomé la mejor decisión.”