Joyce Peterson todavía
recuerda el día cuando se rieron de ella en la sala
de descanso de su empleo anterior. “Estábamos
descansando y uno de mis compañeros preguntó
si alguno de nosotros pensábamos ir a la universidad
algún día,” ella comentó. “Yo
dije que quería estudiar para enfermera titulada.
La gente estaba tan asombrada. Empezaron a reírse.
Me imagino que no se lo podían imaginar.”
Joyce trabajó por casi diez años después
de terminar la escuela preparatoria en ventas en por menor,
primero en una tienda de refacciones de automóviles
y después en una tienda de almacenes. Estaba tan
infeliz con su trabajo que le costaba trabajo levantarse
para ir a trabajar cada día. Por eso sus compañeros
de trabajo pensaron que no tenía ambición.
Cuando su abuela se murió, finalmente hizo un cambio.
Joyce era muy allegada a su abuela y sabía que su
abuela siempre quería que estudiara en la universidad.
Cuando su abuela se murió, Joyce se inscribió
en una universidad lo más pronto posible. Empezó
a tomar clases en la universidad técnica y se enfocó
en la enfermería.
A Joyce le encantaba aprender. Su actitud positiva le ayudó
a conseguir un mejor trabajo de inmediato como recepcionista
en un consultorio médico. Las clases que tomó
en la noche en la universidad técnica no eran muy
caras así es que recibió su título
universitario de dos años (Associate’s Degree)
a tiempo.
Comenzó a trabajar como enfermera y continuó
sus estudios. Dos años después, Joyce recibió
su título universitario de cuatro años (Bachelor’s
Degree) en enfermería. Ahora es una enfermera titulada
en un hospital grande.
“Nunca me esforcé demasiado cuando trabajé
en ventas. El sueldo bajo no me motivó,” comentó
Joyce. “Cuando estaba estudiando, sabía que
debía cambiar mi actitud. Ahora he alcanzado mi meta
pero hubiera deseado que mi abuela hubiera estado presente
en mi graduación. Sé que está orgullosa
de mi y eso me hace sentir bien.”