Hasta antes de hacerse subgerente de un videoclub, Sonia
no creía tener el potencial para ser gerente. Empezó
a trabajar en el videoclub a mitad de tiempo hace tres años
para ganar dinero extra. Ahora que tiene este trabajo, Sonia
cree que las aptitudes de gerencia y liderazgo no le supusieron
un gran esfuerzo.
“Estoy muy segura de mí misma ahora”,
dice Sonia. “Uno tiene que ser alguien que le guste
tratar con la gente para estar en un trabajo de ventas al
por menor así que ya no soy tan de voz suave como
antes. Me es más fácil hablar con la gente
ahora y eso es algo que mi trabajo me enseñó”.
En un día típico, Sonia rastrea el inventario
y saca las películas para los videoclubes nuevos.
Debe prestar atención al número de clientes
que entran y salen y tomar la decisión de cuántos
empleados trabajarán en el día. Ella hace
esto para cumplir con los requisitos de la nómina
de pagos. Sonia también revisa los depósitos
bancarios y se asegura de que los empleados lo pasen bien
en el trabajo. Y lo más importante, se asegura de
que los clientes estén contentos.
El trabajo en tiendas de ventas al por menor no siempre
sigue un horario desde las 9 de la mañana hasta las
5 de la tarde. Esto le conviene a Sonia, que decidió
ir a la universidad el año pasado. Su jefe apoyó
su decisión y le ayudó a establecer un horario
que se acomoda a sus clases. “Uno tiene que ser flexible
y estar dispuesta a trabajar en horarios diferentes”,
dice Sonia, “pero aparte de eso, si a uno le gusta
tratar con la gente, este es el lugar.”