Ron Jacobs tuvo su primer
camión de juguete cuando tenía tres años.
Le dijo a todo mundo que cuando creciera quería manejar
un camión. El tío de Ron era un camionero,
así es que Ron pudo pasear con el de vez en cuando.
Nunca olvidó su sueño después de probar
su suerte en las carreteras.
En la escuela preparatoria, Ron empezó a conducir
camionetas para una compañía pequeña.
Entregaba paquetes semanalmente a oficinas por toda la ciudad.
Siguió trabajando con esta compañía
por 12 años hasta que el negoció cerró
sus puestas. Ron comenzó a trabajar con una compañía
internacional más grande porque quería conducir
camiones más grandes a puntos más lejanos.
Para prepararse para su nuevo puesto, Ron tomó un
curso para conductores para obtener su licencia comercial
para conducir. Tuvo que pasar un examen por escrito y un
examen de conducir. Ron ha conducido vehículos de
carga por 8 años. Entrega mercancía a diferentes
ciudades y pasa mucho tiempo lejos de su casa. “La
mejor parte es poder ir a diferentes lugares y ver el campo,”
comentó Ron.
Antes de viajar, Ron tiene que hacerle una inspección
completa a su camión. Revisa el aceite y el combustible
e inspecciona los frenos, el limpiaparabrisas y las luces.
También se asegura de tener el extintor de fuego
y otro equipo de seguridad a bordo.
Cuando Ron llega a su lugar de destino, ayuda a descargar
y cargar la carga. Ron disfruta su trabajo y quiere seguir
conduciendo camiones por unos cuantos años. “Puedo
viajar y visitar nuevos lugares y conocer a gente nueva,”
dijo Ron. “Definitivamente es un trabajo duro pero
vale la pena. Me pagan bien y me gusta la libertad que tengo.”